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martes, 23 de enero de 2007

Reinos de hierro 4- Emboscada

El día había refrescado durante ese rato y negras nubes de tormenta se veían en la lontananza [letonanza, se dice letonanza… ;) era inevitable el chiste]. Cuando el grupo estuvo dispuesto salimos de la empalizada en dirección al bosque preparados para enfrentarnos a cualquier enemigo que pudiéramos encontrar.

Al entrar en el bosque cambiamos nuestra formación y el troloide pasó a un primer lugar ya que afirmó que se le daba bien moverse por la naturaleza. Fuimos avanzando lentamente, atentos a cualquier ruido, hasta que unos leves sonidos nos pusieron alerta. Nolan intentó trepar con rapidez a un árbol para tener una mejor visibilidad pero las prisas resultaron malas consejeras y sus pies resbalaron en el tronco haciéndole caer.

En ese momento empezó una lluvia de dardos que impactaron sobre Nolan y sobre mi. Desconcertados al no poder ver donde estaban nuestros enemigos perdimos unos instantes en los que otro dardo impactó sobre Nolan, otro sobre Kolor y un último sobre Ivash y simultáneamente una densa niebla empezó a rodearnos con rapidez dificultando todavía más la visión.

Nolan se incorporó con rapidez e intentó ponerse a cubierto de los disparos con tan mala suerte que se colocó junto a un enemigo que hasta ese momento había permanecido oculto entre unos matorrales y que le atacó clavándole una lanza en la espalda. Así, por fin, pudimos ver a quienes nos atacaban.

Se trataban de unos sucios bogrim de aspecto salvaje y descuidado. La mugre les cubría cual armadura y las pocas ropas y pieles con las que cubrían sus cuerpos estaban destrozadas y sucias. Pero a pesar de su aspecto famélico se movían con rapidez entre las copas de los árboles y los matorrales ocultándose hábilmente entre la niebla.

Al descubrir a un par de ellos subidos a los árboles que nos rodeaban Kolor intentó trepar para alcanzarlos pero otro bogo ocultos entre la maleza le atacó por la espalda impidiéndole trepar. Ivash cargó rápidamente contra ese bogo y con su espada lo cortó en dos limpias mitades de un solo golpe.

Entretanto el combate se recrudecía y decidí invocar la bendición de Markus y Katrena para que nos ayudaran en el combate contra esas bestias inmundas mientras me replegaba en dirección a Kolor y Ivash. La luz de Morrow bendijo nuestro combate y su apoyo se dejó notar en nuestros brazos y piernas.

Pero el enemigo no nos dio tregua y un nuevo bogo apareció de la nada atacando a Ivash con su lanza y hiriéndole en la pierna mientras que nuevos dardos nos impactaron a Kolor y a mi.

Las cosas tampoco iban mucho mejor para Nolan que repentinamente se vio atacado por un segundo bogo. Rodeado, intentó despistarles y tras una finta logró clavar uno de sus cuchillos en uno de sus atacantes.

Kolor decidió prescindir de subir a los árboles y desenvainó su guadaña haciendo un amplio giro que intentaba abatir a su nuevo enemigo. Pero el bogo previno el ataque y con una ágil maniobra logró esquivar ese golpe y la siguiente embestida de Ivash aunque no pudo hacer nada para esquivar mi espada guiada por Morrow.

Los dardos seguían lloviendo sobre nosotros sin que lográramos localizar durante más que unos segundos a los lanzadores que saltaban de árbol en árbol así que seguimos centrándonos en nuestros atacantes de cuerpo a cuerpo.

Logré ver a un nuevo bogo que cargaba hacia la espalda de Ivash y le avisé para que se preparase. Mi aviso resultó ser providencial ya que Ivash logró girarse a tiempo y con un giro de muñeca desarmó al sorprendido bogo y después volteó su espada bastarda matándolo de un golpe en la cabeza.

Entretanto las cosas se habían puesto complicadas para Nolan. Rodeado por dos enemigos logró retroceder dando volteretas mientras clavaba uno de sus cuchillos en uno de sus agresores. Pero el bogo herido se revolvió y clavó su lanza en el estómago de Nolan dejándolo realmente herido.

Kolor cargó en su ayuda mientras esquivaba una nueva andanada de dardos y logró cortar la cabeza del bogo que tenía más cerca mientras se desplazaba. Yo también corrí a proteger a Nolan y pude aprovechar mi movimiento para golpear de refilón a otro de los bogos que a su vez logró rozarme con su lanza haciéndome un rasguño en la pierna. Kolor acudió para ayudarme y hirió de gravedad al bogo con su guadaña pero éste se mantuvo en pie combatiendo sin lograr herirnos hasta que logramos acorralarlo y mi espada se abatió sobre él sin darle ninguna oportunidad.

Entretanto Ivash intentó ocuparse de nuestros agresores arborícolas. Primero se cubrió con su escudo mientras intentaba dictaminar cuál era la posición que ocupan y varios dardos rebotaron sobre el acero. Él se devolvió con su honda pero no logró impactar al bogo que al verse descubierto se ocultó entre el follaje.
Aprovechando la densa niebla el khadorano intentó ocultarse pero los bogos parecían no tener dificultades en encontrarle y un nuevo dardo le golpeó aunque esta vez logró localizar al enemigo y su honda impactó de pleno en el bogo.

Mientras Ivash se debatía con los bogos de las cerbatanas, Nolan se movió entre los árboles buscando una buena posición de tiro que le permitiera a la vez cubrirse de los enemigos pero no tuvo demasiado éxito ya que un nuevo impacto debilitó aún más sus mermadas fuerzas.

Viendo que no quedaban más atacantes de cuerpo a cuerpo, Kolor intentó trepar a uno de los árboles pero el bogo que estaba sobre éste saltó ágilmente a otro de los árboles mientras continuaba lanzándonos dardos con sus cerbatanas. Harto de que los bogos escapen continuamente Kolor abandonó su idea de trepar a los árboles y se contentó con lanzar piedras a los asaltantes para distraerles.

Aprovechando la distracción generada por Kolor, me acerqué hasta Nolan al que un nuevo dardo había dejado gravemente herido y invoqué el poder curativo de Solovin sobre él. Sus heridas dejaron de sangrar tan profusamente pero su estado todavía era delicado y el grupo empezó a replegarse evitando a los últimos atacantes que quedaban con vida.

Nos parapetamos durante unos instantes tras unos árboles intentando localizar a los bogos supervivientes pero tras unos minutos de infructuosa búsqueda decidimos continuar con nuestro camino y alejarnos de la zona del combate.

No nos costó demasiado encontrar un pequeño claro donde examiné cuidadosamente las heridas de mis compañeros y, sobretodo, los dardos que nos habían lanzado en busca de posibles restos de veneno, pero parecía que esas alimañas no habían utilizado trucos tan sucios.

Tras limpiar y vendar adecuadamente las heridas del resto del grupo debatimos sobre nuestro rumbo a seguir. Nos costó bastante decidirnos pero finalmente preferimos continuar adelante ya que supusimos que si nos retrasábamos sería más probable que nuestros atacantes dieran aviso al resto de tropas.

Y entonces una de las trampas preparadas por Ivash saltó poniéndonos a todos en alerta.


Edit: modificado cambiando gobos por bogos... es lo que tiene confundir los nombres que son casi iguales

Edit 2: Modificado el final para poder enlazar correctamente con el siguiente relato y la aparición de Cyvross

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